Parkinson calidad de vida


 

Calidad de vida enfermedad de parkinson

Autor correspondiente: Michal Lubomski, MBBS (HonsI), MMed/Surg, FRACP Department of Neurology, Clinical Admin 3E, Level 3, ASB, Royal North Shore Hospital, Reserve Rd, St Leonards NSW 2065, Australia / Tel: +61-2- 9463-1733 / Fax: +61-2-9463-1071 / E-mail: mlub6241@uni.sydney.edu.au

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La enfermedad de Parkinson (EP) es un trastorno multisistémico incurable que contribuye a una importante morbilidad y carga sanitaria [1]. Los impactos físicos, psicológicos e interpersonales de la EP son considerables. La calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) es un resultado subjetivo notificado por el paciente que complementa la evaluación clínica y proporciona información sobre la actividad de la enfermedad y los efectos del tratamiento [2]. En particular, se sabe que una variedad de síntomas motores y no motores (NMS) tienen un impacto negativo en la CVRS de las personas con EP, así como de sus familias [3,4].

Cuestionario de calidad de vida en la enfermedad de Parkinson (pdql)

2 = 0.655). Un aumento de ≥5 y ≥10 puntos de la puntuación total del BDI-II y del NMSS en la V2 multiplicó la probabilidad de presentar un deterioro de la CVRS clínicamente significativo en 5 (OR = 5,453; IC del 95%: 1,663-17,876; p = 0,005) y 8 (OR = 8,217; IC del 95%: 2,975-22,696; p = 0,002), respectivamente. En conclusión, la edad, el género, el estado de ánimo y el deterioro no motor se asociaron con el deterioro clínicamente significativo de la CVRS después del seguimiento de 2 años en los pacientes con EP.

2 = 0,655) (Tabla 3). En concreto, un aumento de ≥5 y ≥10 puntos de la puntuación total del BDI-II y de la NMSS en el V2 multiplicaba la probabilidad de presentar un deterioro clínicamente significativo de la CVRS por 5 (OR = 5,453; IC 95%: 1,663-17,876; p = 0,005) y 8 (OR = 8,217; IC 95%: 2,975-22,696; p = 0,002), respectivamente. Cuando se incluyó el ADLS en el modelo (ADLS en V0 y el cambio en la puntuación del ADLS de V0 a V2), sólo se observó un mayor aumento del BDI-II (OR = 1,148; IC del 95%, 1,057-1,258; p = 0,001), del NMSS (escala de síntomas no motores) (OR = 1,056; IC del 95%, 1,029-1,083; p < 0,0001) y del NPI (OR = 1. 072; IC del 95%, 1,001-1,147; p = 0,046) y una disminución de la puntuación del ADLS (OR = 0,884; IC del 95%, 0,820-0,954; p < 0,0001) de V0 a V2 se asociaron con un deterioro clínicamente significativo de la CVRS en el seguimiento a los 2 años (prueba de Hosmer-Lemeshow, p = 0,621; R

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Pantelis Stathis MD, PhD Jefe del Departamento de Neurología del Hospital Mediterráneo, Atenas, Director Científico de Parálisis Cerebral, Grecia. Antiguo miembro del comité ejecutivo de la rama de trastornos del movimiento de la Sociedad Neurológica Helénica. Doctor por el Laboratorio de Farmacología Experimental de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional y Kapodistria de Atenas. Residente en Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Kapodistriana de Atenas, en el Hospital Aeginition. Estudios de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad Aristóteles de Tesalónica.

Georgios Papadopoulos MD – Neurólogo consultor. Facultad de Medicina de la Universidad Demócrito de Tracia, MD, 2002. Residente en Neurología en el Hospital Eginition de Atenas, noviembre de 2011 – febrero de 2016. Especialidad médica Lisence en Neurología 2016. Neurólogo Consultor Hospital Eginition, Atenas Marzo 2016 – Abril 2017. Neurólogo consultor del Hospital Mediterráneo, desde mayo de 2017.

J Patient Rep Outcomes 6, 17 (2022). https://doi.org/10.1186/s41687-022-00427-0Download citationShare this articleAnyone you share the following link with will be able to read this content:Get shareable linkSorry, a shareable link is not currently available for this article.Copy to clipboard

Cuestionario sobre la enfermedad de Parkinson pdq-8 pdf

Los síntomas suelen comenzar gradualmente y empeorar con el tiempo. A medida que la enfermedad avanza, las personas pueden tener dificultades para caminar y hablar. También pueden presentar cambios mentales y de comportamiento, problemas de sueño, depresión, dificultades de memoria y fatiga.

Aunque prácticamente cualquier persona puede estar en riesgo de desarrollar Parkinson, algunos estudios de investigación sugieren que esta enfermedad afecta más a los hombres que a las mujeres. No está claro por qué, pero se están realizando estudios para comprender los factores que pueden aumentar el riesgo de una persona. Un riesgo claro es la edad: Aunque la mayoría de las personas con Parkinson desarrollan la enfermedad por primera vez después de los 60 años, entre el 5% y el 10% experimenta su aparición antes de los 50 años. Las formas de aparición temprana del Parkinson son a menudo, pero no siempre, hereditarias, y algunas formas se han relacionado con mutaciones genéticas específicas.

Los signos y síntomas más destacados de la enfermedad de Parkinson se producen cuando las células nerviosas de los ganglios basales, una zona del cerebro que controla el movimiento, se deterioran y/o mueren. Normalmente, estas células nerviosas, o neuronas, producen una importante sustancia química cerebral conocida como dopamina. Cuando las neuronas mueren o se deterioran, producen menos dopamina, lo que provoca los problemas de movimiento asociados a la enfermedad. Los científicos aún no saben qué causa la muerte de las neuronas.

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