Dialisis en las celulas


 

Riñón

La diálisis puede realizarse en un hospital, en una unidad de diálisis que no forme parte de un hospital o en casa. Usted y su médico decidirán cuál es el mejor lugar, en función de su estado de salud y sus deseos.

En ocasiones, el acceso se realiza mediante un tubo de plástico estrecho, llamado catéter, que se introduce en una vena grande del cuello. Este tipo de acceso puede ser temporal, pero a veces se utiliza para el tratamiento a largo plazo.

En este tipo de diálisis, su sangre se limpia dentro de su cuerpo. El médico le operará para colocar un tubo de plástico llamado catéter en su abdomen (vientre) para hacer un acceso. Durante el tratamiento, su zona abdominal (llamada cavidad peritoneal) se llena lentamente de dializado a través del catéter. La sangre permanece en las arterias y venas que recubren su cavidad peritoneal. El líquido sobrante y los productos de desecho se extraen de la sangre y se introducen en el dializador. Hay dos tipos principales de diálisis peritoneal.

La Diálisis Peritoneal Ambulatoria Continua (DPCA) es el único tipo de diálisis peritoneal que se realiza sin máquinas. La realiza usted mismo, normalmente cuatro o cinco veces al día, en casa y/o en el trabajo. Se introduce una bolsa de dializado (unos dos litros) en la cavidad peritoneal a través del catéter. El dialisato permanece allí durante unas cuatro o cinco horas antes de ser vaciado de nuevo en la bolsa y desechado. Esto se denomina intercambio. Cada vez que se realiza un intercambio se utiliza una nueva bolsa de dialisato. Mientras el dializador está en la cavidad peritoneal, puede realizar sus actividades habituales en el trabajo, en la escuela o en casa.

Diálisis

Susan Hartzell1, Sofia Bin1, Chiara Cantarelli2, Meredith Haverly1, Joaquin Manrique3, Andrea Angeletti4, Gaetano La Manna5, Barbara Murphy1, Weijia Zhang1, Josh Levitsky6, Lorenzo Gallon7, Samuel Mon-Wei Yu1 y Paolo Cravedi1*.

A pesar de la significativa mejora de la supervivencia de los pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) y enfermedad renal terminal (ERT) en las últimas décadas, la mortalidad por todas las causas entre estos pacientes ha seguido siendo muy superior en comparación con la población general (1, 2). En particular, las enfermedades cardiovasculares, las infecciones y los tumores malignos representan las principales causas de mortalidad, independientemente de las comorbilidades concomitantes, como la diabetes o la hipertensión, lo que sugiere una patología única y sistémica en la insuficiencia renal (3-5).

Hasta la fecha, los datos sobre el agotamiento de las células T o TFH en la ERC del adulto y la ERS siguen siendo escasos e incompletos. Nuestra hipótesis es que una asociación entre el deterioro de la función renal y el agotamiento de las células T, así como de las células T auxiliares foliculares, podría explicar el mayor riesgo de infección, cáncer y enfermedad cardiovascular entre los pacientes con ERC y ERS (15-20), y realizamos una inmunofenotipificación exhaustiva de las células T.

Diálisis peritoneal

Los científicos demostraron cómo las células progenitoras que forman las unidades de filtración del riñón, denominadas nefronas, maduran en tipos de células totalmente diferentes en función del momento en que llegan al escenario de la formación de las nefronas. Los resultados aparecen en Developmental Cell.

El descubrimiento hace avanzar la comprensión de cómo se ensamblan los bloques de construcción para formar el tejido renal. El conocimiento íntimo de las células renales ayuda a avanzar en el desarrollo y tratamiento de fármacos, a fabricar componentes renales y, en última instancia, a construir nuevos órganos. Alrededor de uno de cada siete adultos en Estados Unidos, es decir, 30 millones de personas, padecen una enfermedad renal crónica, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

McMahon dirigió un equipo de investigadores que construyó un plano de cómo encajan y funcionan las piezas. El equipo descubrió que el momento es crítico, ya que la llegada precisa de las células progenitoras dicta su forma y función en el riñón.

En concreto, se necesita alrededor de un millón de nefronas para formar un riñón humano. Los científicos observaron que cada vez que se forma una de estas estructuras, las células progenitoras del nefrón (CPN) se comprometen gradualmente a convertirse en varios tipos de células maduras y a unirse al nefrón en desarrollo. Las CPN que llegan pronto a la nefrona comienzan a diferenciarse y se convierten en el “túbulo”, que controla la reabsorción de compuestos importantes de vuelta a la sangre y transporta la orina. Las CNP que llegan tarde se convierten en el “glomérulo”, la estructura que filtra la sangre.

Riñón artificial

El dializador, o filtro, tiene dos partes, una para la sangre y otra para un líquido de lavado llamado dialisato. Una fina membrana separa estas dos partes. Las células sanguíneas, las proteínas y otros elementos importantes permanecen en la sangre porque son demasiado grandes para atravesar la membrana. Los productos de desecho más pequeños de la sangre, como la urea, la creatinina, el potasio y el líquido sobrante, atraviesan la membrana y son lavados.

La hemodiálisis puede realizarse en un hospital, en un centro de diálisis que no forme parte de un hospital o en casa. Usted y su médico decidirán cuál es el mejor lugar, según su estado de salud y sus deseos.

En un centro de diálisis, la hemodiálisis suele realizarse 3 veces por semana durante unas 4 horas cada vez. Las personas que eligen hacer la hemodiálisis en casa pueden hacer el tratamiento de diálisis con más frecuencia, de 4 a 7 veces por semana durante menos horas cada vez.

Su médico le dará una receta que le indicará la cantidad de tratamiento que necesita. Los estudios han demostrado que recibir la cantidad adecuada de diálisis mejora su salud en general, le mantiene fuera del hospital y le permite vivir más tiempo. Su equipo de tratamiento de diálisis controlará su tratamiento con pruebas de laboratorio mensuales para asegurarse de que está recibiendo la cantidad correcta de diálisis. Una de las medidas que su equipo de diálisis puede utilizar se llama ratio de reducción de urea (URR). Otra medida se llama Kt/V (se pronuncia kay tee sobre vee). Pregunte a su equipo de diálisis qué medida utilizan y cuál es su número. Para asegurarse de que está recibiendo suficiente diálisis:

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