Colirio anestesico


 

Gotas oculares de proparacaína

Carl Koller fue el primero en utilizar la anestesia oftálmica local. En 1884, era un interno junior en la Clínica de Oftalmología de Viena y, tras leer el artículo de Sigmund Freud “Ueber Coca” e ingerir cocaína, llegó a la conclusión de que la misma sustancia que adormecía su lengua podría adormecer su ojo. Basándose en esta idea, desarrolló una solución acuosa de cocaína que fue probada primero en la córnea de un animal y luego, en él mismo y en un amigo. [2]

El abuso de anestésicos tópicos es una de las formas más frecuentes y destructivas de lesión ocular autoinducida. Puede ser iatrogénico, ya que estos agentes son suministrados ocasionalmente por médicos de atención primaria, médicos de urgencias, optometristas y oftalmólogos. Asimismo, el abuso de anestésicos tópicos puede presentarse como parte de una conducta adictiva, llegando al extremo de aplicar polvo de cocaína directamente en el ojo. Además, algunos de estos pacientes pueden estar asociados de alguna manera a la profesión médica, con fácil acceso al agente y/o presentar una enfermedad psiquiátrica.

Efectos secundarios del colirio anestésico

Los anestésicos oftálmicos son gotas, geles o pomadas que contienen un anestésico local y que pueden administrarse directamente en el ojo. Los anestésicos oftálmicos bloquean la transmisión de las señales de dolor desde las terminaciones nerviosas del ojo hasta el cerebro, adormeciendo el ojo.Los anestésicos oftálmicos se utilizan para adormecer el ojo o los ojos antes de la cirugía, después de una lesión o antes de ciertas pruebas o procedimientos.

Ver tambiénCondiciones médicas asociadas a los anestésicos oftálmicos:Información adicionalConsulte siempre a su proveedor de atención médica para asegurarse de que la información mostrada en esta página se aplica a sus circunstancias personales.

Comentarios

La elección de la anestesia en la cirugía oculoplástica depende de la naturaleza del procedimiento a realizar, así como de las preferencias del paciente y del cirujano. En función de ello, el cirujano decide en el preoperatorio la elección del anestésico inhalado o intravenoso, la inyección local simultánea de anestésico con epinefrina, la complementación con anestésicos de acción prolongada como Exparel, el uso de hialuronidasa para dispersar el anestésico e incluso la adición de agentes tópicos como tetracaína, proparacaína, cocaína o cofenilcaína.

Los procedimientos quirúrgicos que mejor se realizan con anestesia general son aquellos para los que se requiere el control de las vías respiratorias del paciente y el nivel más profundo de sedación. Estos procedimientos pueden incluir la extirpación de tumores orbitarios, la descompresión orbitaria, la reparación de fracturas orbitarias, la enucleación, la evisceración, la exenteración y la dacriocistorrinostomía.

Los procedimientos que se realizan fácilmente con anestesia local con o sin sedación intravenosa incluyen la cirugía de los párpados (blefaroplastia, reparación de ptosis, reparación de malposición de los párpados) y la escisión y reconstrucción del cáncer de párpados,

Gotas anestésicas amarillas

Antecedentes Publicaciones recientes han sugerido que los colirios anestésicos tópicos pueden utilizarse de forma segura y son eficaces para aliviar el dolor en el tratamiento de las abrasiones corneales. En el servicio de urgencias del Royal Victorian Eye and Ear Hospital (RVEEH) se observan con cierta frecuencia complicaciones derivadas de la prescripción imprudente de colirios anestésicos tópicos.

Discusión Se revisa la literatura pertinente a esta cuestión clínica, haciendo hincapié en una evaluación crítica de las publicaciones en cuestión. Se utilizan casos del RVEEH con fines ilustrativos. Se sugiere una opción alternativa para la analgesia.

Los pacientes con síntomas oculares acuden con frecuencia a los médicos de cabecera, y un estudio estima que representan aproximadamente el 1,4% de todas las presentaciones.1 Uno de los síntomas más comunes es el dolor, que, cuando se asocia a enfermedades o lesiones que afectan a la córnea, puede ser grave. Un pequeño número de publicaciones sugieren que las gotas de anestesia tópica (local) pueden utilizarse de forma segura durante periodos cortos para el tratamiento del dolor tras una abrasión corneal o la extracción de un cuerpo extraño corneal.2,3 Revisamos la literatura actual y destacamos los riesgos de prescribir gotas de anestesia local en el ámbito de la atención primaria, donde la evaluación del “ojo rojo y doloroso” puede ser un reto.

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